| Abocados a la catástrofe; cuando los bancos gestionan la crisis alimentaria |
|
|
|
| Wednesday, 28 January 2009 | |
Declaración de la societad civil - Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria; Madrid, 26 y 27 de eneroAnte el grave momento actual marcado por la profunda crisis alimentaria y la crisis económica generalizada, el Gobierno español organiza la “Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria para Todos” los próximos días 26 y 27 de enero de 2009 en Madrid.
No al secuestro de tierras para la producción industrial de agrocarburantes y alimentos. Nuestra solución: la soberanía alimentaria Durante la Conferencia de Alto Nivel sobre la crisis alimentaria y el cambio climático auspiciada por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) en junio de 2008, diversas organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil presentaron medidas concretas reunidas en la declaración “Que no se repitan los errores de siempre” y apoyada por más de 800 organizaciones)oo.
Actualmente Francia y otros países del G8 y España están proponiendo una “Alianza Mundial” que no conseguirá más que reproducir los fracasos anteriores y fragmentar aun más las soluciones. Ofrecerá por primera vez en las naciones Unidos este “Alianza” daría a las compañías transnacionales y a las grandes fundaciones como la de Bill Gates un estatus oficial en la mesa de negociaciones. El año pasado se estableció un Equipo de Alto Nivel de las Naciones Unidas con el fin de coordinar las acciones entre las Agencias de las Naciones Unidas, las Instituciones de Bretton Woods y la OMC. También se elaboró un “Marco Ampliado para la Acción”. A pesar de que se requiere urgentemente una mayor coordinación entre las Agencias de las Naciones Unidas, el Equipo de Alto Nivel está siendo dirigido principalmente por los países donantes del G8 y las instituciones multilaterales como el Banco Mundial, la OMC y el FMI. La burocracia internacional redactó el “Marco Ampliado para la Acción” sin realizar ninguna consulta seria a los gobiernos o a la sociedad civil y, aunque se menciona en el texto el apoyo a los pequeños campesinos, los intereses de las instituciones multilaterales y del grupo del G8 dominan. El texto aboga claramente por una mayor liberalización del comercio y el Banco Mundial pretende utilizar este mecanismo para transferir grandes fondos a la agroindustria y facilitar así una segunda revolución verde, particularmente en África. La FAO y otras Agencias de las Naciones Unidas acreditadas y con mandato para poner en marcha programas eficaces están aisladas y marginalizadas.
El evento en Madrid orquestado por Jeffrey Sachs y el Gobierno de España que incluye “mesas redondas con la Sociedad Civil” se presenta como una farsa. Como preparación a la reunión, el Gobierno español ha presentado una propuesta de “Alianza Global” según la cual “se deben potenciar, escuchar y considerar las voces de los pobres durante todo el proceso” pero desgraciadamente el formato de la reunión de Madrid no parece reflejar estas buenas intenciones. Quizás algún portavoz de los campesinos pueda hablar unos minutos desde su asiento entre el público asistente mientras que las compañías transnacionales como Monsanto o la Fundación Bill Gates, la OMC, el Banco Mundial o el FMI tienen a sus representantes en el estrado... Inmersos en una crisis financiera como la actual en la que las instituciones bancarias quiebran en cadena debido a la incapacidad de asumir sus deudas y la especulación, es absurdo pedir a estos bancos y demás instituciones financieras que ofrezcan soluciones a la crisis alimentaria. Debe rechazarse el principio que intentan instaurar el Banco Mundial y los países donantes según el cual se pide “un dólar por un voto”. No se ha mostrado ningún interés especial en subir al estrado a los campesinos y pescadores, comunidades indígenas y organizaciones sociales que representen a los realmente afectados. Una vez más se ha dejado de lado a los actores principales en el debate de la crisis alimentaria y sólo unas pocas ONGs cuidadosamente seleccionadas están invitadas a dar su opinión. Así las cosas, eventos como éste sólo sirven para justificar iniciativas carentes de legitimidad que seguirán sin solucionar el problema o, lo que es peor, empeorar la situación. Se requieren urgentemente políticas basadas en la soberanía alimentaria Los gobiernos nacionales deben asumir su responsabilidad y aplicar sin más retrasos las siguientes medidas: Las Agencias de las Naciones Unidas deben respaldar las iniciativas de los gobiernos nacionales y debe prohibir a la OMC, el Banco Mundial y el FMI de interferir en las políticas nacionales agrícolas y alimentarias. Estas instituciones deben ser excluidas del Equipo de Alto Nivel de las Naciones Unidas.
Nos oponemos firmemente al montaje actual de creación de nuevas estructuras y espacios abocados al continuo fracaso al tiempo que obstaculizan con sus repetidas políticas fallidas el trabajo de los organismos ya existentes. El debate de la alimentación a nivel internacional se concentraba originalmente en un único foro, el de la FAO. Este espacio se ha fragmentado en múltiples instituciones que defienden su propio punto de vista en asuntos de agricultura y alimentación además de la FAO: el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Grupo Consultivo de Investigación Agrícola Internacional (CGIAR), la OMC, el Banco Mundial, el FMI, etc. Para colmo, los que deben asumir la mayor culpabilidad por la crisis actual (la OMC, el Banco Mundial y el FMI) son precisamente los que dirigirán las nuevas estructuras. Un espacio único en el Sistema de las Naciones Unidas Hasta ahora las Agencias de las Naciones Unidas (FAO, FIDA, PMA), al igual que el CGIAR, han fracasado estrepitosamente en la gestión eficaz de la crisis debido a la falta de financiación, funcionamiento deficiente y ausencia de apoyo a los campesinos y pescadores tradicionales. Se impone un cambio. Debe mejorarse la gobernanza global en materia de agricultura y alimentación. Es necesario crear un espacio único en el Sistema de las Naciones Unidas independiente de la OMC, el Banco Mundial y el FMI, con un mandato claro de los gobiernos, una participación decisiva por parte de campesinos, pescadores tradicionales y otras organizaciones de la sociedad civil, y un proceso de toma de decisiones democrático y transparente. Éste debe ser el único espacio donde se debatan las cuestiones relativas a la agricultura y la alimentación, donde se determinen las políticas y normas y se controlen todos los recursos financieros. Los países donantes deberían imitar el compromiso adquirido ante la crisis financiera y canalizar los fondos necesarios a las Agencias de las Naciones Unidas para abordar adecuadamente la crisis alimentaria. De los US$ 24 mil millones prometidos en la Conferencia de Roma de junio de 2008, sólo se ha vertido un pequeño porcentaje. Es importante financiar adecuadamente la resolución de la crisis, pero no deseamos que los fondos se malgasten en la producción de semillas de alta tecnología, fertilizantes químicos y en las manidas recetas que han fracasado en el pasado y también actualmente. Solicitamos apoyo para una auténtica reorientación del sistema alimentario mundial hacia la soberanía alimentaria. Esta declaración ha sido preparada por loa miembros de la CIP, el Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria. El CIP es una red que coordina a nivel internacional a todos los movimientos sociales y organizaciones para colaborar en torno a la cuestión de la soberanía alimentaria: www.foodsovereignty.org
|
| < Prev | Next > |
|---|
| Página principal |
| Organización |
| Acciones y eventos |
| Temas principales |
| Nuestras conferencias |
| Noticias de las regiones |
| Publicaciones |
| Para contactarnos |
¡Suscribe a la lista de información de la Vía Campesina!