17 de Abril: día de la lucha campesina

Brasil, demandas del MST al gobierno brasileño

17 de abril:
Por qué estamos movilizados en la jornada de abril de 2012


MST

Nuestra jornada de luchas se realiza en memoria de los 21 compañeros asesinados (19 murieron en el lugar) en la Masacre de Eldorado de Carajás, en operación de la Policía Militar, en el municipio de Eldorado de Carajás, en Pará, el día 17 de abril de 1996, que se convirtió oficialmente en el Día Nacional de Lucha por la Reforma Agraria. Tras 16 años de una masacre de repercusión internacional, nadie fue preso y el país aún no resuelve los problemas de la pobreza en el campo ni acabó con el latifundio, que continúa promoviendo diversos actos de violencia.

Reforma agraria paralizada y recortes

Nuestras ocupaciones, protestas y marchas tienen como objetivo denunciar que la Reforma Agraria está paralizada con disminución en las políticas de expropiaciones de tierras. El primer año del gobierno Dilma fue el peor para la creación de asentamientos de los últimos 16 años (sólo 7 mil familias del MST fueron asentadas). Ahora en abril, el Ministerio de la Planificación cortó 70% del presupuesto del Incra. Ese recurso es suficiente sólo para el pago de salarios de los servidores. Han sido recortados los recursos para la obtención de tierras, instalación de asentamientos, para el desarrollo de la agricultura familiar y para la educación del campo. Con eso, la tendencia apunta a que el gobierno repetirá el desempeño lamentable del año pasado.

Compromisos incumplidos por el gobierno

Planteamos que el gobierno federal cumpla los compromisos asumidos con el MST en agosto de 2011, por medio del ministro Gilberto Carvalho, que aún no han sido cumplidos:

1- Exigimos un plan de emergencia del gobierno federal para el asentamiento de las más de 186 mil familias acampadas hasta finales de ese año. Tenemos familias acampadas hace más de cinco años, viviendo en situación bastante difícil al borde de carreteras y en áreas ocupadas, que son víctimas de la violencia del latifundio y del agronegocio.

2- Necesitamos un programa de desarrollo de los asentamientos, con inversiones públicas, crédito agrícola, habitación rural, educación y salud. Nuestros asentados también pasan por una situación bastante difícil, por la falta de inversión pública para crédito rural e infraestructura en áreas de reforma agraria, como vivienda, saneamiento básico, escuela y hospital.

3- Necesitamos de un nuevo tipo de crédito rural que no endeude todavía más a los pequeños agricultores. El modelo del Pronaf no atiende a la población de la reforma agraria, pues el volumen de recursos no atiende a todos los sectores.

4- Necesitamos también medidas para garantizar educación en los asentamientos, con la construcción de escuelas en los asentamientos (a todos los niveles, del infantil, pasando por el fundamental, hasta el meso), un programa de combate al analfabetismo y políticas para la formación de profesores en el medio rural.

Programa de agroindustrias y producción de alimentos


Necesitamos fortalecer los asentamientos con la implementación de un programa de agroindustrias para producir y beneficiar los alimentos. Con la industrialización de los alimentos, la producción gana valor agregado, elevando la renta de las familias. La creación de las agroindustrias va a crear una cadena productiva para la generación de empleos en el campo. Hay un gran potencial de creación de puestos de trabajo, pero nuestros asentados pasan por una situación bastante difícil, por la falta de inversión pública para crédito rural e infraestructura en áreas de reforma agraria, como vivienda, saneamiento básico, escuela y hospital.

Combate a la pobreza

Un reporte de la Investigación Nacional por Muestra de Domicilios (Pnad) señala que la inseguridad alimentaria es mayor en el área rural que en la urbana. Mientras el 6,2% y el 4,6% de los domicilios en el área urbana presentaban niveles moderado y grave de inseguridad alimentaria, respectivamente, en el área rural las proporciones fueron del 8,6% y 7%. La presidenta Dilma se comprometió a acabar con la pobreza en su gobierno. Sólo es posible acabar con la pobreza con la realización de la Reforma Agraria y políticas para el desarrollo de los asentamientos. La Reforma Agraria, adosada con un programa de agroindustrialización de la producción, es la respuesta para enfrentar la pobreza, porque genera renta, crea empleos y aumenta la producción de alimentos.

Contra el uso de los agrotóxicos

Brasil es el mayor consumidor de agrotóxicos del mundo desde 2009. Más de un billón de litros de venenos fueron derramados en las plantaciones, según datos oficiales. Los agrotóxicos contaminan la producción de los alimentos que comemos y el agua (de los ríos, lagos, lluvias y las corrientes freáticas) que bebemos. Pero los venenos no están sólo en nuestro plato. Todo el ambiente, los animales y nosostros, seres humanos, estamos amenazados. Los agrotóxicos causan: cáncer, problemas hormonales, problemas neurológicos, malformación del feto, depresión, enfermedades de piel, problemas de riñón, diarrea, vómitos, desmayo, dolor de cabeza, problemas reproductivos, contaminación de la leche materna.

Nuevo modelo agrícola


Necesitamos de una nueva matriz de producción agrícola. El modelo plantilla del agronegocio se sostiene en el latifundio, en la mecanización predadora, en la expulsión de las familias del campo y en el uso exagerado de agrotóxicos. Queremos la prohibición del uso de los venenos. En lugar de los latifundios, defendemos pequeñas y medias propiedades y Reforma Agraria. Somos favorables a la “tala cero”, acabando con la devastación del ambiente. En vez de la expulsión del campo, políticas para generación de trabajo y renta para la población del medio rural. En el lugar de las empresas transnacionales, la organización de cooperativas de agricultores y agroindustrias para producir en escala y beneficiar los alimentos. Nuevas tecnologías que contribuyan a los trabajadores y acaben con la utilización de agrotóxicos. Y entonces será posible una manera diferente de producir: la agroecología.

Código Forestal- veta Dilma!


El agronegocio deteriora el ambiente con la monocultura, como la de soja, eucalipto, caña-de-azúcar y ganadería intensiva. Por eso, presiona para cambiar el Código Forestal a fin de ampliar la frontera agrícola y talar áreas de preservación ambiental. El agronegocio y las empresas extranjeras quieren acabar con esa legislación progresista, que obliga a que todas las propiedades preserven un porcentaje del área verde (80% en la Amazonia, 40% en el Cerrado y 20% en el general). La preservación de la naturaleza es fundamental para el desarrollo de Brasil, para enfrentar el calentamiento global y evitar los desastres naturales que están repitiéndose todos los años. Por eso, estamos impulsando una campaña, junto con otros movimientos campesinos, ambientalista, juristas y con la Iglesia, para que la presidenta Dilma vete el proyecto de la bancada ruralista para alterar el Código Forestal.

Secretaría Nacional del MST

 

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